“El tratado global del plástico se estanca… pero no nos detenemos”.
Diez días de reuniones internacionales, más de 2600 participantes, y un objetivo claro: un tratado vinculante para frenar la contaminación por plásticos. Resultado: nada. Ni acuerdo, ni plan, ni excusa suficiente para seguir tirando plástico. Pero la lucha sigue, y tú también puedes sumarte.
Lo que pasó (y no podemos ignorarlo):
Los líderes mundiales se reunieron en Ginebra del 5 al 10 de agosto y… spoiler: no hubo consenso.
La contaminación sigue en nuestros ríos, suelos, océanos… y sí, también en nuestros cuerpos. Aún así, los países dejaron claro que quieren seguir en la mesa. La ONU insiste en mantener el impulso, pero el tiempo no espera.
Mientras ellos discuten, nosotros actuamos
ONGs, comunidades indígenas, recicladores y científicos hicieron oír su voz con protestas, arte y activismo. Pero la acción real no depende de tratados. Cada día, personas reales recogen plástico que iba al océano. Cada gesto cuenta: desde separar residuos hasta elegir productos reutilizables.
Porque mientras ellos discuten, nosotros ya estamos remando contra la marea.
Frustración convertida en acción
Si los gobiernos no cumplen, podemos hacer nuestra parte:
En Etical, colaborar con el planeta no espera a que otros firmen papeles. Cada acción consciente suma.
Es como tener un superpoder: tu vaso reutilizable no te hace un héroe, pero sí salva un océano de problemas.
El tratado sobre el plástico puede haber tropezado, pero la marea aún puede cambiar. El cambio no espera firmas: ya está en movimiento, y tu acción también cuenta.